Los principios éticos que rigen la universalidad del ejercicio médico, aunque con pequeñas modalidades cambiantes, son, en general de índole universal, y se fundamentan en la información verdadera al paciente, en el actuar en beneficio del enfermo y en el ejercicio honesto de la medicina.

El Consejo Mexicano de Oftalmología se ha adherido a los principios de la carta del profesionalismo médico, mismos a los que se han adherido la Asociación Médica Norteamericana, muchas organizaciones europeos y el Concilio Internacional de Oftalmología. Te invitamos a que leas cuidadosamente este documento que rige el ejercicio profesional del médico moderno.

EL PROFESIONALISMO MEDICO EN EL NUEVO MILENIO:

LA CARTA DEL MÉDICO

A nuestros lectores: Escribo brevemente para presentar el proyecto del Profesionalismo Médico y su producto principal, la Carta sobre el Profesionalismo Médico. La carta aparece impresa por vez primera en esta publicación de Annals y simultáneamente en The Lancet. Yo espero que más adelante recordaremos su publicación como el evento que marcó un parte aguas en la medicina. Toda persona que tenga algo que ver con la atención médica debería leer la carta y reflexionar acerca de su significado.

La carta es el producto de varios años de trabajo realizado por los directores de la Fundación ABIM. De la Fundación ACPASIM y de la Federación Europea de Medicina Interna. La carta consta de una breve introducción y la razón fundamental, tres principios y 10 compromisos. La introducción contiene la siguiente premisa_ Los cambios en los sistemas para prestar atención médica en los países del mundo industrializado constituyen una amenaza a los valores del profesionalismo. El documento trasmite este mensaje con una brevedad estremecedora. Aparentemente, los autores no sienten la necesidad de defender esta premisa, tal vez porque ellos creen que es una verdad universal. Los autores van aún más lejos, afirmando que las condiciones de la práctica médica tientan a los médicos a abandonar su compromiso de velar por la prioridad del bienestar de los pacientes. Estas son palabras fuertes. Determinar si éstas están estrictamente apegadas a la verdad para la profesión en general, es algo casi irrelevante. Cada médico debe decidir si las circunstancias de la práctica están amenazando su adhesión a los valores que la profesión médica ha honrado durante muchos milenios.

Tres principios fundamentales conforman la plataforma para la esencia de la carta, que es un conjunto de compromisos. Uno de los tres principios, el de la prioridad del bienestar de los pacientes, data desde los tiempos antiguos. Otro más, el principio de la autonomía de los pacientes, cuenta con una historia más reciente. No fue sino hasta finales del siglo pasado que las personas empezaron a ver al médico como consejero de un paciente autónomo, a menudo uno entre muchos. De acuerdo con este panorama, el centro de la atención al paciente no está en el consultorio del médico o en el hospital, sino en donde la gente vive su vida cotidiana, en el hogar y en el lugar donde trabajan. Allí es donde los pacientes toman diariamente las decisiones que determinan su salud. El principio de justicia social es el último de los res principios y reclama que la profesión promueva una distribución justa de los recursos de la atención médica.

Existen motivos para esperar que los médicos de todos los rincones del mundo leerán la carta. ¿Es que este documento representa las tradiciones de la medicina en otras culturas que no sean aquellas que se encuentran en occidente, donde los autores de la carta han practicado la medicina? Nosotros esperamos que los lectores de todas partes participarán en un diálogo acerca de la carta y nosotros ponemos a la disposición nuestras páginas para que éstas sean el lugar en donde ese diálogo se lleve a cabo. Si las tradiciones de la práctica médica alrededor del mundo no son congruentes entre sí, por lo menos podemos avanzar hacia el entendimiento de cómo los médicos en las diferentes culturas entienden sus compromisos hacia los pacientes y hacia el público en general.

Muchos médicos reconocerán en los principios y compromisos de la carta los cimientos éticos de sus relaciones profesionales, individualmente con sus pacientes y colectivamente con el público en general. Para ellos, el reto será vivir bajo estos preceptos y oponer resistencia a las fuerzas que tratan de imponer una mentalidad colectiva en una profesión de servicio hacia los demás. Fuerzas que van mucho más allá de nuestro control nos han colocado en circunstancias que requieren que se reitere la responsabilidad profesional. Sobre nuestros hombros recae de manera directa la responsabilidad de actuar a favor de estos principios y compromisos.

Hoy en día los médicos sufren frustración, ya que los cambios en los sistemas de prestación de atención médica virtualmente en todos los países industrializados amenazan la naturaleza y los valores del profesionalismo médico. En las reuniones efectuadas entre la Federación Europea de Medicina Interna, el Colegio Americano de Médicos Sociedad Americana de Medicina Interna (ACP-ASIM por sus siglas en inglés), y el Consejo Americano de Medicina Interna (ABIM) se ha confirmado que los puntos de vista del médico sobre profesionalismo son similares en la gran diversidad de sistemas de prestación de atención médica. Nosotros compartimos el punto de vista de que fuerzas externas de cambio dentro de nuestras sociedades están poniendo a prueba el compromiso de la medicina hacia los pacientes.

Recientemente se empezaron a escuchar las voces de muchos países reclamando un renovado sentido de profesionalismo que active una reforma en los sistemas de atención médica. Respondiendo a este desafío, la Federación Europea de Medicina Interna, la Fundación ACP-ASIM y la Fundación ABIM combinaron esfuerzos para lanzar el Proyecto del Profesionalismo Médico www.professionalism.org a fines de 1999. Estas tres organizaciones designaron a algunos de sus miembros para desarrollar una; que contenga una serie de principios a los cuales todos los profesionales de la medicina pueden y deben aspirar. La carta apoya los esfuerzos de los médicos por asegurar que los sistemas de atención médica y los médicos que trabajan en ellos mantengan el compromiso tanto hacia el bienestar del paciente como hacia los dogmas básicos de justicia social. Por otra parte, la carta es para aplicarse a las distintas culturas y sistemas políticos.

Preámbulo

El Profesionalismo es la base del contrato de la medicina con la sociedad. El profesionalismo demanda colocar los intereses de los pacientes por arriba de los del médico, estableciendo y manteniendo normas de competencia y de integridad, así como proporcionar a la sociedad la orientación adecuada en materia de salud. Tanto la profesión médica como la sociedad deben entender claramente cuáles son los principios y responsabilidades del profesionalismo médico. Algo esencial en este contrato es la confianza del público en los médicos, la cual depende de la integridad tanto del médico individualmente como de la profesión entera.

Actualmente la profesión médica se enfrenta a una explosión de la tecnología, a las fuerzas del mercado cambiante, a problemas en la prestación de atención médica, al bioterrorismo y a la globalización. Como resultado, los médicos encuentran cada vez mayor dificultad para cumplir con sus responsabilidades hacia los pacientes y la sociedad. Bajo estas circunstancias, es de primordial importancia reafirmar los principios fundamentales y universales así como los valores de la profesión médica, que para todo médico siguen siendo los ideales por alcanzar.

En el mundo entero la profesión médica se encuentra incrustada en diversas culturas y tradiciones nacionales, pero sus miembros comparten la misión de curar, cuyas raíces se remontan a la época de Hipócrates. Verdaderamente, la profesión médica debe luchar contra complicadas fuerzas políticas, legales y comerciales. Además, existe una amplia variación en la práctica y prestación de atención médica a través de la cual todos los principios generales pueden expresarse tanto de una manera sutil como compleja. No obstante estas diferencias, surgen temas comunes y se constituyen las bases de esta carta bajo la forma de tres principios fundamentales y de un conjunto de responsabilidades profesiones definitivas.

Principios fundamentales

Principio de la prioridad del bienestar del paciente. Este principio se basa en la dedicación a servir a los intereses del paciente. El altruismo constituye a crear la confianza que es vital para la relación médico-paciente. Las fuerzas comerciales, las presiones de la sociedad y las exigencias administrativas no deben comprometer a este principio.

Principio de la autonomía del paciente. Los médicos deben respetar la autonomía del paciente. Los médicos deben ser honestos con sus pacientes y habilitarlos con la debida información para que puedan tomar decisiones respecto a su tratamiento. Las decisiones de los pacientes respecto a su atención médica deben ser predominantes, siempre y cuando esas decisiones se hagan dentro del marco de la práctica ética y no den lugar a demandas por atención médica inadecuada.

Principio de la justicia social. La Profesión médica debe promover la justicia en el sistema de atención médica, incluyendo una distribución justa de los recursos de atención médica. Los médicos deberán trabajar activamente para eliminar la discriminación en la atención médica, ya sea en cuanto a raza, sexo, condición socioeconómica, etnia, religión o cualquier otra categoría social.

Un conjunto de responsabilidades profesionales. Compromiso de competencia profesional. Los médicos deben comprometerse a seguir aprendiendo durante toda y vida y encargarse de mantener el conocimiento médico y las habilidades clínicas y de equipo necesarias para proporcionar una atención médica de la mejor calidad. Además, la profesión entera debe esforzarse por ver que todos sus miembros sean competentes y debe asegurar que los médicos tengan a su alcance los mecanismos adecuados para alcanzar esta meta.

Compromiso de honestidad con los pacientes. Los médicos deben asegurar que los pacientes estén informados de una manera integral y honesta antes de aceptar someterse a un tratamiento y después de que se haya llevado a cabo el tratamiento. Esta expectativa no significa que los pacientes deberán tomar parte a cada momento en las decisiones de la atención médica; más bien, ellos deben estar habilitados para decidir durante el curso de una terapia. Los médicos también deberán reconocer que en la atención médica algunas veces pueden ocurrir errores médicos que lesionen a los pacientes. Siempre que los pacientes resulten lesionados como consecuencia de la atención médica, es necesario informarles de inmediato, ya que de lo contrario, se compromete seriamente la confianza del paciente y de la sociedad.

Al informar y analizar los errores médicos se asientan las bases para establecer estrategias adecuadas de prevención y mejoramiento, así como la compensación adecuada para las partes afectadas.

Compromiso de confidencialidad con el paciente. Para ganarse la confianza de los pacientes es necesario aplicar medidas de seguridad para no revelar información sobre el paciente. Este compromiso se extiende hasta para hablar con las personas que fungen como representantes del paciente cuando éste no puede otorgar directamente un consentimiento. Hoy en día, cumplir con este compromiso es más importante que nunca antes, debido al extenso uso de los sistemas de información electrónica para compilar datos de pacientes y a la creciente disponibilidad de información genética. Sin embargo, los médicos reconocen que ocasionalmente es necesario hacer caso omiso de su compromiso de confidencialidad con el paciente, en bien del interés público (por ejemplo, cuando los pacientes ponen en peligro a los demás).

Compromiso de mantener relaciones adecuadas con los pacientes. Dada la inherente vulnerabilidad y dependencia de los pacientes, deben evitarse ciertas relaciones entre médicos y pacientes. En particular, los médicos jamás deberán aprovecharse de los pacientes sexualmente, financieramente o con cualquier otro propósito privado.

Compromiso de mejorar la calidad de la atención médica. Los médicos deben dedicarse al continuo mejoramiento de la calidad de la atención médica. Este compromiso está vinculado no sólo con la obligación de mantener la competencia clínica, sino también la de trabajar en colaboración con otros profesionales para reducir el error médico, aumentar la seguridad del paciente, minimizar el uso excesivo de los recursos de atención médica y optimizar los resultados de la misma. Los médicos deben participar activamente en el desarrollo de mejores medidas de calidad de la atención médica y de la aplicación de las mismas para poder evaluar de manera rutinaria el desempeño de todos los individuos instituciones y sistemas encargados de prestar atención médica. Los médicos, tanto individualmente como a través de sus asociaciones profesionales, deben asumir la responsabilidad de ayudar a la creación e implementación de mecanismos diseñados para fortalecer el mejoramiento continuo de la calidad de la atención médica.

Compromiso de mejorar el acceso a la atención médica. El profesionalismo médico demanda que el objetivo de todos los sistemas de atención médica sea la disponibilidad de un nivel uniforme y adecuado de atención médica. Los médicos deben esforzarse individual y colectivamente por abrir barreras con el fin de que prevalezca una atención médica equitativa. El médico deberá trabajar, dentro de cada sistema, para eliminar barreras al acceso basadas en educación, leyes, finanzas, geografía y discriminación social. El compromiso con la equidad está vinculado con la promoción a favor de la salud pública y la medicina preventiva, así como con el apoyo público de parte de cada uno de los médicos, sin importar el propio interés del médico o de la profesión.

Compromiso de una distribución justa de los recursos limitados. Al atender las necesidades de los pacientes en forma individual, los médicos están obligados a proporcionar una atención médica que esté basada en el manejo inteligente y económico de los recursos clínicos limitados. Ellos deberán comprometerse a trabajar con otros médicos, hospitales y proveedores de servicios para desarrollar lineamientos a favor de una atención médica económica. La responsabilidad profesional del médico para asignar adecuadamente los recursos requiere que se eviten es escrupulosamente las pruebas y los procedimientos superfluos. Al proporcionar servicios innecesarios, no sólo se expone a nuestros pacientes a daños y gastos, sino que también se reducen los recursos disponibles para los demás.

Compromiso de conocimiento científico. Una gran parte del contrato de la medicina con la sociedad se base en la integridad y en el uso adecuado del conocimiento científico y de la tecnología. Los médicos tienen el deber de elevar los niveles científicos para promover la investigación y crear conocimientos nuevos, así como asegurar el uso adecuado de los mismos. La profesión debe hacerse responsable de la integridad de este conocimiento, el cual se basa en la evidencia científica y en la experiencia del médico.

Compromiso de mantener la confianza a través del manejo de los conflictos de intereses. Los profesionales médicos y sus organizaciones tienen múltiples oportunidades de comprometer sus responsabilidades profesionales persiguiendo utilidades privadas o ventajas personales. Dichas concesiones son especialmente amenazadoras al perseguir interacciones tanto personales como de las organizaciones, con industrias lucrativas incluyendo a fabricantes de equipo médico, compañías de seguros y empresas farmacéuticas. Los médicos tienen la obligación de reconocer, revelar al público en general y hacer frente a: los conflictos de intereses que surjan en el curso de sus deberes y actividades profesionales. Las relaciones entre la industria y los encargados de emitir opiniones deben ser abiertas y no en secreto, especialmente cuando éstos últimos determinan criterios para conducir e informar sobre los ensayos clínicos, escriben editoriales o lineamientos terapéuticos, o bien fungen como editores de publicaciones científicas.

Compromiso de cumplir con las responsabilidades profesionales. Como miembros de una profesión, se espera que los médicos trabajen en colaboración con el objeto de perfeccionar la atención al paciente; que se respeten unos a otros y que participen en los procesos de auto-ordenamiento, incluyendo la rectificación y las medidas disciplinarias a los miembros que incurran en falta contra las normas de la profesión. La profesión deberá también definir y organizar el proceso educativo y el de establecimiento de normas para los miembros actuales y futuros. Los médicos tienen la obligación de participar en estos procesos, tanto de manera individual como colectiva. Estas obligaciones incluyen participar en la evaluación interna y aceptar el escrutinio externo en todos los aspectos de su desempeño profesional.

Resumen.

En la era moderna, la práctica de la medicina se encuentra acosada por desafíos sin precedente, virtualmente en todas las culturas y sociedades. Estos desafíos se concentran en la desigualdad cada vez mayor entre las necesidades auténticas de los pacientes, la disponibilidad de recursos para satisfacer esas necesidades, la creciente dependencia de las fuerzas comerciales para transformar los sistemas de prestación de atención médica y la tentación para los médicos de abandonar su tradicional compromiso de dar prioridad a los intereses de los pacientes. Para sostener la fidelidad del contrato social de la medicina en estos tiempos de turbulencia nosotros creemos que los médicos deben de reafirmar su dedicación activa a los principios del profesionalismo, mismos que se vinculan no sólo con su compromiso personal de velar por el bienestar de sus pacientes, sino también con el esfuerzo colectivo para mejorar el sistema de atención médica por el bienestar de la sociedad entera. Esta Carta de Profesionalismo Médico está dirigida a estimular esa dedicación y a promover una agenda de acciones de la profesión de la medicina que sea universal en cuanto a intención y propósito.