A nadie escapa el hecho de que la formación que todos tenemos es diferente en calidad y destrezas, hay quienes se encuentran muy bien preparados y otros no lo están tanto; hay quienes desarrollan habilidades y destrezas mayores, pero que la vez carecen de conocimientos en otras áreas. Todo ello es perfectamente natural.

Sin embargo, la salud ocular de la población mexicana requiere de oftalmólogos con conocimientos y destrezas, que siendo universales, permitan mantener un nivel adecuado de atención oftalmológica en este país, independientemente de la región geográfica de la que se trate o de la edad de quien la practica. Esa es la esencia de los Consejos de Especialidad: reconocer mediante un examen inicial y recertificaciones periódicas, los conocimientos y destrezas mínimos necesarios para el ejercicio de la especialidad.

Ser certificado por el Consejo significa ser reconocido por sus pares, es decir, por sus iguales, en este caso, como un oftalmólogo capaz de ejercer una oftalmología moderna y eficiente. Eso representa el certificado del Consejo.

En un proceso que se inició hace 30 años, hoy la vasta mayoría de los oftalmólogos de este país han sido certificados por el Consejo Mexicano de Oftalmología , que a la vez sustenta el certificado de idoneidad emitido por el Comité Normativo Nacional de Consejos de Especialidades Médicas (CONACEM).

Con el paso de estos 30 años la gran mayoría de las estructuras médicas del país exigen, para la contratación de oftalmólogos, los certificados del Consejo. Lo exigen también las universidades para poder laborar en ellas, lo hacen los seguros médicos privados y sin duda, son un certificado de calidad y competencia en caso de acciones médico legales.

Te invitamos a que cuanto antes te certifiques.